top of page

Enrique Figueroa: 40 años en el podio de los Juegos Centroamericanos y del Caribe

  • 4 hours ago
  • 7 min read

Updated: 1 hour ago


El mes pasado, Figueroa completó en Santo Domingo 2026 su décima participación en los Juegos Centroamericanos y del Caribe. Ganó oro por primera vez en República Dominicana en los Juegos de Santiago 1986. En esta ocasión, regresó al podio a recibir el oro acompañado por una tripulante muy especial: su hija Paula Figueroa Malatrasi.



“Oye, papá, ¿vamos a navegar o no? Ya te lo he dicho par de veces y me sigues picheando”.


Con ese reclamo de Paula a su padre, en agosto de 2025, comenzó una historia que terminaría un año más tarde con ambos subiendo de la mano a recibir la medalla de oro en los Juegos Centroamericanos y del Caribe de Santo Domingo 2026.



Para Enrique “Quique” Figueroa, el atleta más exitoso en la historia de la vela puertorriqueña, aquella invitación de su hija de 25 años terminó siendo mucho más que el comienzo de una nueva campaña deportiva. A sus 62 años, le devolvió el entusiasmo por entrenar, le permitió compartir su pasión con Paula y finalmente lo llevó a competir en sus décimos Juegos Centroamericanos y del Caribe, exactamente 40 años después de su primera participación.


El resultado añadió otro capítulo extraordinario a su carrera. Pero, esta vez el significado de la medalla trascendió más allá de ganar las regatas.


“Los meses de marzo a agosto de 2026 los recordaré como el mejor verano de mi vida. Regresó mi entusiasmo por navegar. Ya no era un trabajo, era un ‘date’ con mi nena”, recuerda Figueroa. “Era un ratito donde no solo entrenábamos, sino que compartíamos uno a uno, hablábamos del diario vivir y conectamos como equipo, pero más aún como padre e hija”.



Entrenar en familia


La decisión de navegar juntos implicaba mucho más que salir al agua ocasionalmente. Para representar a Puerto Rico, Enrique y Paula tenían que convertirse en una tripulación competitiva de alto nivel para poder enfrentar equipos del calibre de Guatemala, México y Venezuela.


El Hobie 16 exige una coordinación particularmente precisa entre sus dos tripulantes. Es un catamarán rápido en el que el manejo de las velas, el balance del peso con trapecios, las maniobras y las decisiones tácticas deben ejecutarse en segundos. La comunicación entre timonel y tripulante puede representar la diferencia entre ganar o perder posiciones. Cualquier error puede perder tu posición o hasta volcar el bote y perder la carrera.


Durante cuatro meses realizaron entrenamientos técnicos y tácticos tres días por semana en la Escuela de Vela de Carolina, donde Quique se desempeña desde hace más de 15 años como director e instructor de vela. Desde el comienzo, el objetivo deportivo de Figueroa era claro: ganar oro.


La Escuela Deportiva de Vela de Carolina está ubicada en el lado este del Balnerario de Isla Verde.



Sin embargo, durante esos meses ocurrió algo que Figueroa considera incluso más importante que el desarrollo técnico de la nueva tripulación.


“Compartir mi pasión por el mar con Paula me enseñó tanto en esos meses que puedo decir, sin duda alguna, que me hizo mejor dentro y fuera del agua”, asegura. “Su actitud, dedicación, enfoque, personalidad, perseverancia y profesionalismo fueron parte integral del éxito. Jamás en todos mis años compitiendo había tenido la paz, armonía y enfoque que logré con ella”.


Después de cuatro décadas compitiendo internacionalmente, la experiencia que Figueroa describe resulta reveladora. Esta vez, navegar había dejado de sentirse como un trabajo en su oficina del Balneario de Isla Verde. Era tiempo de calidad con su hija de quien había tenido que despedirse tantas veces para viajar a una competencia internacional. Esta vez, el viaje era en familia y como un equipo de alto rendimiento.




Dos regatas para decidir el oro


Las condiciones de viento fueron bien intensas todos los días en la Bahía de Calderas y la Playa Salinas del Municipio de Baní, Provincia de Peravia. Sumado al viento diario de más de 20 nudos, estaba el reto del equipo guatemalteco con Jason Hess en el timón, otro experimentado medallista Panamericano y Centroamericano.





Además, el equipo de Venezuela envió a Yamil Saba campeón mundial de Hobie 16 en 2019 y medallista de plata de ambos eventos regionales. A medida que avanzó la serie, la lucha por las primeras posiciones aumentó la importancia de cada decisión táctica. 


Foto de Santo Domingo 2026 Fedovela / https://www.instagram.com/suberophotography/
Foto de Santo Domingo 2026 Fedovela / https://www.instagram.com/suberophotography/

Finalmente, todo desembocó en las últimas dos regatas. Para Figueroa fueron las carreras “más tensas e importantes” de toda la competencia. El campeonato estaba en juego y prácticamente no había espacio para errores. Fue entonces cuando cuatro décadas de experiencia y meses de trabajo junto a Paula tuvieron que coincidir en el momento preciso.



“Las últimas carreras definieron el oro y fueron ejecutadas a la perfección desde el pre-start hasta las maniobras y el recorrido”, relata Figueroa. “El bote estaba ajustado para las condiciones y su velocidad y comportamiento fue el esperado en ese viento”.


Guatemala y Venezuela obtuvieron Plata y Bronce, respectivamente.
Guatemala y Venezuela obtuvieron Plata y Bronce, respectivamente.

Al confirmarse el resultado final, Enrique y Paula se proclamaron campeones de los Juegos Centroamericanos y del Caribe de Santo Domingo 2026. Regresaron a la playa a toda velocidad con la bandera de Puerto Rico amarrada a uno de los cables del mástil. Un momento de gran emoción para todo el equipo de Puerto Rico y familiares que esperaban en la playa,



“Sentí alivio, satisfacción, paz, felicidad y que todo el entrenamiento que hicimos valió la pena”, recuerda Figueroa. Pero inmediatamente desvía la atención hacia su compañera de tripulación: “Orgulloso de mi hija Paula, la cual hizo un trabajo espectacular dentro y fuera del agua en su primera regata internacional”.


“El mero hecho de llegar a unos Juegos con ella bastaba para mí. Ganar una medalla sería buenísimo y hubiese estado conforme con cualquiera”, reconoce.


Y entonces resume su octavo campeonato centroamericano con una frase que posiblemente explica mejor que cualquier estadística lo que significó Santo Domingo 2026 para él:


“Pero el oro se lo ganó ella; yo solo iba guiando el botecito. Gracias, Paula, por empujar a papá”.




Diez juegos, diez medallas


En 1986, Quique llegó a sus primeros Juegos Centroamericanos y del Caribe en Santiago, República Dominicana. Allí compitió en Hobie 16 junto a Denise Balzac y ganaron la medalla de oro, iniciando una trayectoria en los Juegos que cuatro décadas más tarde alcanzaría diez participaciones consecutivas con medalla.



En los Juegos de Ponce 1993 compitió junto a Carla Malatrasi. Figueroa y Malatrasi lograron juntos tres medallas de oro: Ponce 1993, San Salvador 2002 y Cartagena 2006. Entre esos campeonatos, Figueroa obtuvo su tercer oro en Maracaibo 1998 junto a Juan Ramírez.




Figueroa continuó ampliando su historial. En Mayagüez 2010 conquistó su sexto oro junto a Tito Aponte y cuatro años después, en Veracruz 2014, consiguió el séptimo acompañado por Franchesca Valdés. Valdés volvió a ser su tripulante en Barranquilla 2018, donde obtuvieron la medalla de bronce, mientras que en San Salvador 2023 Figueroa sumó una medalla de plata junto a Adriana de Cárdenas.


Luego de un proceso bien competitivo de regatas clasificatorias en Puerto Rico, Quique y Paula lograron el boleto para representar a Puerto Rico en Hobie 16 en Santo Domingo 2026. Y 40 años más tarde repitieron la medalla de oro. 


Quique y Paula compitieron en Ponce y en Toa Baja para poder lograr la clasifiación a Santo Domingo 2026. Ganaron  en la última carrera logrando un desempate contra otro equipo de padre e hija: Keki e Irene Figueroa.
Quique y Paula compitieron en Ponce y en Toa Baja para poder lograr la clasifiación a Santo Domingo 2026. Ganaron  en la última carrera logrando un desempate contra otro equipo de padre e hija: Keki e Irene Figueroa.


En resumen, Enrique ‘Quique’ Figueroa (‘El Lobo del Mar’) ha ganado una medalla en cada una de sus diez participaciones en los Juegos Centroamericanos y del Caribe.

Año

Sede

Tripulante

Medalla

1986

Santiago, República Dominicana

Denise Balzac

Oro

1993

Ponce, Puerto Rico

Carla Malatrasi

Oro

1998

Maracaibo, Venezuela

Juan Ramírez

Oro

2002

San Salvador, El Salvador

Carla Malatrasi

Oro

2006

Cartagena, Colombia

Carla Malatrasi

Oro

2010

Mayagüez, Puerto Rico

Tito Aponte

Oro

2014

Veracruz, México

Franchesca Valdés

Oro

2018

Barranquilla, Colombia

Franchesca Valdés

Bronce

2023

San Salvador, El Salvador

Adriana de Cárdenas

Plata

2026

Santo Domingo, República Dominicana

Paula Figueroa

Oro



Se abre paso una nueva generación en la vela PUR


Puerto Rico llevó a un equipo de 11 atletas que compitieron en 8 de las 10 disciplinas que participaron terminando con seis medallas, 4 de oro, 1 de plata y 1 de bronce. Con estos resultados, Puerto Rico ganó el evento de vela en estos Juegos.


“Para mí siempre ha sido un honor representar a mi país”, afirmó sobre vestir nuevamente los colores de Puerto Rico. Sobre sus compañeros de selección, su respuesta fue igualmente sencilla: “Súper orgulloso de todos ellos”.


Figueroa destacó especialmente a los jóvenes atletas del equipo —Kaelyn, Jeaneliz, Isabel, Marina, Diego, Sebastián, Pedro, Ramón y Virginia — por la madurez y dedicación demostradas durante los Juegos. “The future’s so bright, I got to wear shades”, escribió sobre el futuro de esa nueva generación de la vela puertorriqueña.



También reconoció a los entrenadores Pedro Luis Fernández Castañeda y Diego Romero, a quienes describió como “la pega que unió a este equipo”, así como al personal de la Federación de Vela de Puerto Rico, familiares y amigos que hicieron posible la campaña.


La presencia de su familia en República Dominicana tuvo un valor especial. Carla, Isabel, Tina, Tim, Isabella, Javi, Marcos, Ángel y Ñaña formaron parte del equipo de apoyo en tierra que permitió a padre e hija desconectarse de la presión de las regatas y mantener el balance durante la competencia.


“Tenerlos cerca y poder hacer ‘grounding’ fue muy especial. Jamás lo hubiésemos logrado sin ustedes”, expresó.



El equipo padre e hija sigue activo


Después de cuatro meses de preparación, la presión de los Juegos y la conquista del campeonato, el primer punto en la agenda de Figueroa es sencillo: descansar. Pero no por mucho tiempo.


Su próxima competencia será nuevamente junto a Paula en septiembre. El equipo participará de la regata internacional que tendrá lugar en el Ocean Springs Yacht Club (OSYC) de Mississippi. Este evento atrae a varios de los mejores navegantes del mundo del catamarán Hobie 16. 


Puerto Rico tendrá allí representación adicional con equipos bien experimentados: Pedro Colón y Coco Colón, y Francisco Figueroa y Faith Payne (Campeones de Hobie 16 de San Salvador 2023).




¡Éxito para ambos en este evento! 


Y que Paula siga diciendo la frase mágica: “Oye, papá, ¿vamos a navegar o no?



Comments


email: info@sailingpur.com

Address:

Apartado 902008 

San Juan, PR 00902-0008

Donativos: ATH Móvil/FEDERACIONDEVELA

 

FED. VELA PUR LOGO.png

© Federación de Vela de Puerto Rico | Diseño Grupo Espiral.

bottom of page